Último hallazgo en el
Altiplano de Guatemala.
28 de Junio
de 2015.
Hoy fue
declarado por el INGUAT (Instituto Guatemalteco de Turismo) el hallazgo de un
templo controversial para la iglesia católica en Roma y en el mundo. Dicho
templo fue descubierto por un turista colombiano que hace unos meses llego a Guatemala, con la intención de conocer cómo
vivían las comunidades indígenas en este país, a él le recomendaron visitar
Chichicastenango, pueblo cercano a Antigua conocido por su riqueza cultural
indígena, por su iglesia característica y finalmente famoso por su famoso mercado
que se pone solamente los jueves y los domingos. Este turista colombiano fue un
jueves a dicho pueblo y al mezclarse con los locales, termino por quedarse a
dormir en una comunidad de indígenas. Al día siguiente era la fiesta del pueblo
y se lo llevo a caminar uno de los jefes del pueblo. Después de una larga
caminata llegaron al cerro de Pascual Abaj, donde los indígenas todavía hacen
rituales a la naturaleza, dicho cerro fue destruido por los evangelizadores
españoles muchas veces, pero los indígenas locales lograron rescatarlo en base
a su fe. Pero lo interesante para el turista colombiano estaba por venir, pues
el jefe del pueblo al ver su asombro por el lugar decidió llevarlo a otro
lugar, juntos ellos dos caminaron por
más de cinco horas en medio de la naturaleza boscosa, mientras le explicaba que
lo que estaba por visitar era un templo
al que solo tenían acceso los líderes del pueblo. Finalmente llegaron a
un cerro el cual tenía una forma normal, pero de pronto el turista colombiano
se dio cuenta que por un costado del cerro había una puerta de madera la cual
tenía hoyos grandes pues la madera se había podrido por el paso del tiempo y la
humedad. El olor era a humedad y a naturaleza combinado con incienso y humo, adentro todo era obscuro, pero en eso el señor
prendió una antorcha que encontró en el suelo y se pudo ver el interior, tenía
rasgos de haber sido una pirámide de los indígenas, pero encima de eso se había
construido un templo pequeño. Cuando entraron al centro del templo lo que el
turista colombiano pudo observar era algo demasiado fuerte para sus ojos, en
las paredes había cristos y santos chamuscados por el humo del fuego y el
incienso que por siglos se habían consumido al interior de esa cueva, muchas de
esas figuras estaban volteadas de cabeza y
algunas habían sido embarradas de algo rojo que parecía sangre. En frente de algunos de ellos estaban unos
esqueletos humanos, vestidos como guerreros europeos de la época de la
conquista, los cuales menciono el líder de la aldea que eran cuerpos recientes
de gente importante que moría en el pueblo y que los cambiaban para seguir con
la tradición de los tiempos de los europeos. Dice el turista que cuando entró
por primera vez solo había otros tres personas vivas en el interior, los cuales
hablaban en su dialecto y bebían una
bebida extraña.
El turista
colombiano se fue maravillado y comenzó a expandir el rumor por Antigua
Guatemala, así que un grupo de antropólogos franceses decidieron hacer una
expedición posterior para documentar la
experiencia, así que se fueron a vivir allá por dos meses, entre las personas que fueron el gobierno
guatemalteco envió a un fraile para que viera lo que allí había pero por
cuestiones de seguridad prefirió nunca revelar que era un fraile. Cuando vieron
aquel templo tomaron algunas fotos las cuales no podían ser reveladas sin el
consentimiento de los líderes de la aldea. El fraile a su regreso llego tan
sorprendido que pidió al concilio guatemalteco que hablara con
alguien en el Vaticano.
En el
Vaticano como era de esperarse la noticia y las fotos que pudieron ver no les
gustaron nada pues era algo muy distinto a toda clase de ritual religioso que
el catolicismo defiende, por ende
buscaron la manera de ocultar dicho templo y borrarlo del mapa, pero en
Guatemala la noticia ya se había propagado y dicho templo comenzaba a hacerse
famoso.
Fue hasta
hoy en día que el gobierno guatemalteco hizo oficial dicho hallazgo, pues el
Vaticano puso mucha presión para que no se diera a conocer. El gobierno asumió
las consecuencias en defensa de su patrimonio esperando la comprensión del
concilio Vaticano.
Antigua Guatemala. Junio 2015.