TRANSPORTE URBANO.
El transportar personas es una
tarea difícil, aunque a veces también es difícil ser transportado.
Yo por cuestiones personales siempre he estado muy relacionado con el
transporte público, puedo decir que mi familia ha vivido de eso desde hace
muchos años. Antes de emprender esta aventura de viajar yo trabajé por más de
cuatro años en el sector transportista en mi ciudad de Aguascalientes en
México, conozco del tema, sé que es un buen negocio pero muy demandante por la
gran cantidad de problemas que lo rodean.
Yo conozco las cosas buenas y también las deficiencias del transporte en
mi ciudad, sé que mucha gente ocupa este
medio para moverse día a día, yo he tomado muchas veces camiones en México pero
la verdad la experiencia en Guatemala representa una experiencia totalmente
distinta y mucho más salvaje, para explicar esto voy a mencionar algunas
anécdotas.
Al cruzar la frontera, tuvimos que esperar casi una hora más para que
llegara el Bus, y cuando llegó parecía ser un viaje al pasado, un camión
bastante destartalado, que al tomar el camino de terracería pensamos que nunca
iba a llegar a nuestro destino, no tenía amortiguadores pues esos rodaban entre
nuestros pies adentro del bus. Allí el bus de pronto comenzó a subir gente en
los pueblos, y se llenaba, pero lo interesante es que adentro la gente nos
compartía sus pláticas lo cual hizo que esas más de seis horas allí metidos
terminaran por ser una experiencia más grata que ingrata.
Para ir a muchos sitios turísticos como Tikal o el lago de Atitlán,
tomamos tours los cuales era simples colectivos (combis), los cuales se llenan
hasta el extremo y aparte suelen ir por carreteras no muy buenas lo cual hace
el camino largo, e incluso en algún punto nos tocó que estaban arreglando el
camino, así que pudimos salir a estirar las piernas y comprar algo, pues
estuvimos parados por más de veinte
minutos. Cuando fuimos a la frontera con Honduras, tuvimos un viaje de más seis
horas en un bus grande que paraba cada pueblo a recoger gente a tal grado que
en un punto iba gente de pie, aunque si noté que la gente le cedía su asiento a
mujeres y señoras con niños.
Posteriormente nos quedamos atorados en un pueblo que se llama Chiquimula
y nos urgía salir rumbo a la frontera, así que abordamos un colectivo, pero al
ver porque no salía nos dijeron que era hasta que se llenara, en la combi había
filas de asientos para tres personas, pero allí terminaban metiendo cinco
personas, en nuestra fila íbamos ya tres personas robustas y no nos fuimos
hasta que pudieron hacer que entraran dos flaquitos en esos lugares. En otro
colectivo nos tocó ir parados cerca de la puerta, la cual iba abierta pues no
alcanzaba ni a cerrar por tanta gente.
También tuvimos la oportunidad de viajar en los Tuc Tuc que son taxis
motorizados generalmente de color rojo o gris (aunque encontramos uno verde, amarillo
y rojo), los cuales te llevan a distancias cortas dentro de las ciudades y los cuales te mueven en mucho pueblos donde incluso casi no hay autos.
En los últimos días nos tocó subirnos a un bus público frente al mercado de Antigua que nos llevaría
hasta Eskala Roosevelt en Guatemala City, ese día llevábamos nuestras maletas
con nosotros, y el señor nos dijo que las lleváramos abajo, pues como que le
dio flojera subirlas arriba del bus, pero aunque era un trayecto de una hora,
llegó un punto en que los asientos para dos personas se convirtieron en
asientos para tres personas a tal grado que en el pasillo se recargaban dos
personas y con eso quedaban con media nalga flotando en el aire, pero se hacían
palanca para no caerse. Cuando llegamos a nuestro destino tuvimos que salir con
nuestras maletas, yo con la mía bastante pesada cargándola con ambas manos
mientras intentaba pasar por encima de la gente para poder bajarme.
En Guatemala el sistema de transporte urbano se podría decir que es
mucho más pollero que el de México pues
cuenta con unidades bastante viejas y con vías no muy modernas que
complican el servicio, pero que de igual manera mueven miles y miles de gentes
diariamente, pero la manera en que se llenan esos buses es impresionante algo
que yo nunca había visto, bueno solamente en el metro de la ciudad de México
pero ese es otro concepto.
El transporte público en Guatemala, buses, tuc tucs y colectivos, representan una aventura y son
una experiencia única y que a veces no es muy grata, pero el pensar que así
vive la gente, que lo tiene que hacer todos los días, y que no se quejan,
simplemente nos da a entender que uno se puede adaptar a todo y que muchas veces uno da por hecho
ciertas cosas sin darse cuenta de que uno cuenta con ciertos lujos dentro de la
misma sociedad. Grupo Herrera le puede enseñar mucho a Guatemala y viceversa,
espero algún día se puedan establecer relaciones más formales.
Escrito por David Herrera
10 de julio 2015.